
Era un prescindible, dice Enrique Ubieta y estoy de acuerdo. Era prescindible para los actores políticos, de un lado y del otro. Unos porque necesitaban un mártir, otros para demostrar lo de siempre, que no se dialoga con contrarrevolucionarios. Se dice que nunca fue disidente, no lo sé, puede que sí, puede que no. Otros lo sabrán, de los cuales puedo dudar -el beneficio de la duda es un arma de doble filo. Pero de todas formas, como para ser disidente -o clasificado como tal- basta cualquier pensamiento discordante, seguro lo era. Al menos como lo somos todos -porque la unanimidad exigida no existe.
Si ser clasificado como disidente es fácil, ser disidente de verdad es difícil, más bien imposible. Todo se ha polarizado, para garantizar que eso no exista. Por un lado está el PCC, por el otro la Sección de Intereses de los EE.UU. (SINA) Ninguna de las dos opciones tiene mucho que ofrecer a los que piensan diferente -y esa es la intención de ser disidente-, por lo cual comulgar con cualquiera de ellas es el equivalente de una eutanasia política -donde hasta para suicidarte hay que seguir un procedimiento.
Ser disidente necesita una dosis de tozudez importante, es verdad; como es verdad que aquí no hay torturas físicas -y justo quienes sí la aplican y la defienden como método, luego acusan al Gobierno de Cuba de hacer ¿lo mismo que ellos? Pero sí es posible que existan otras torturas en Cuba, más sutiles, menos contabilizables.
Por ejemplo, a los disidentes se les despoja del derecho a trabajar, se les bota de sus puestos de trabajo por cualquier motivo -como reenviar escritos marxistas-, o sin ningún motivo. El Gobierno, que controla el 99,9% de estos de las fuentes de trabajo, y no los quiere trabajando para ellos -¿por supuesto?-, y a cambio les ofrece un puesto que bien puede ser como cazador de cocodrilos en la Ciénaga de Zapata -que parece un chiste pero no lo ha sido. Que sea un trabajo digno, no lo niego, lo que uno no está muy dispuesto a dejarlo todo y aceptar mansamente hacer solo lo que te dejen hacer. Que esa es una de las razones para la disidencia activa.
Lo cual cierra el círculo, pues la supervivencia cotidiana necesita de fuentes de ingreso, por lo cual, y antes de irse a cazar cocodrilos, muchos terminan postrándose ante la SINA, que es más rentable que el PCC -el camino al infierno está empedrado de buenos disidentes.
Cuando la SINA los acepta bajo su ala, estos terminan descalificándose a sí mismos -muchas veces incluso con ellos mismos. No se puede ser a la vez patriota y pro-yanqui. Son excluyentes.
La tercera vía es el "invento". Que es la forma de decir cuando uno se busca la vida a contramano. Claro, este es un camino muy escabroso. Pues al que velan, no escapa. Y los disidentes -por buenos o por prescindibles- terminan en la cárcel acusados de delitos comunes.
Por eso la información del artículo de Ubieta en el Granma -que lamentablemente no se parece en nada al que publicó en Kaos- puede ser verdad, pero no es totalmente veraz. Le falta la otra parte, el contacto con la realidad del país, la historicidad y esos "pequeños" saberes que tanto se reclama desde el Gobierno, antes de valorar otras acciones suyas.
Hablando de historia, esta forma de hacer en contra de los enemigos ideológicos, recuerda demasiado a los métodos que usaron los yanquis para desmantelar al Partido de las Panteras Negras. Por allá por los finales de los sesentas. Supongo que nadie tiene dudas de que Huey P. Newton estaba en la cárcel por dirigir esa organización, y no por el supuesto asesinato del cual se le acusó. Y quizás sería bueno recordar que Huey también cometió una serie de delitos antes de dedicarse a la política, y que se ventilaron intentando descalificarlo politicamente. Así funcionan los capitalistas, desviando la atención, yéndose por las ramas; nunca encaran una batalla ideológica.
Saben las derechas no tienen ningún argumento que no pueda ser superado por las izquierdas. O no somos lo que deberíamos ser, lo que pretendemos construir. Así que usan la fuerza, que es siempre el último recurso de un incompetente. Quizás por ello nosotros, los de la izquierda, de tantas veces que nos han asesinado, torturado, o desaparecido, nos corresponde tener más conciencia sobre qué es ser un disidente.
Ganamos si respetamos al disidente que lo sea de verdad, el que no se vende a los poderes de Occidente -sea EE.UU, sea UE, que no porque se escriban diferente dejan de ser lo mismo. Pero no se le reconoció su disidencia. Ese debe ser el motivo por el cual algunos voceros le quieren quitar la posible honestidad política a Orlando, y así quitarse su parte de culpa. Mas, morirse de hambre por 85 días, dice algo del hombre detrás de la decisión. Quizás en algún momento debieron dialogar. Pero la política aquí no permite las excepciones, ni siquiera las razonables.
Como en su razón está el Gobierno en no tolerar a los que son disidentes por motivos de lucro -que la política no es para eso, ni la patria tampoco. No obstante, sería bueno recordar, que bastante exigimos que no puede ser motivo de venganza -o de represión- tener una fe diferente, una ideología diferente, como para que después, cuando somos poder, apliquemos la misma receta excluyente a los que no piensan como nosotros.
Si tenemos un doble rasero, el de exigir y el de dar, entonces no tenemos más ideologías que la de los pequeños burgueses. Donde sí lo hago yo -o mis amigos- está bien, y sí lo hace otro no. Uno es Socialista por estar en contra de eso.
Si se juega a la Dictadura del Proletariado, entonces sea, aunque no creo sea este un buen planteamiento de la partida social, pero juguemos bien -juguemos limpio, por favor. Rehuir el combate de ideológico, aplicar tácticas similares a las que aplica la derecha no nos hace mejores, sino peores, peores que la derecha misma. Si se juega que "al imperialismo ni un tantico así", no se puede jugar unas veces sí, otras no; porque nos estamos jugando el futuro, y el futuro del futuro. Y con eso no se juega, que eso es candela -que nos metemos en candela.
Orlando zapata murió, quizás porque era prescindible y también un poco porque la Revolución tiene el derecho -y el deber-, de defenderse, de no dejarse presionar. Estamos de acuerdo. Pero ¿tiene ese derecho el Gobierno? O sea ¿Tiene derecho a tomar esas decisiones de última consecuencias el Gobierno -que aunque del pueblo, es solo un grupo de personas y no el todo-, sin siquiera publicar una nota antes, para conocimiento del pueblo, de las maniobras imperialistas que se estaban gestando y solo hacerlo después de que la muerte este consumada?
No creo que lo tenga.
Así como creo que deja mucho que desear la forma silenciosa de manejar la política interna que usa el Gobierno continuamente, y que lanza terribles cuestionamientos a los motivos por los cuales estas informaciones no se publican -y quizás precisamente por el silencio son, y serán, más terribles.
Dejemos claro que lo que sucede en Cuba, y el accionar del Gobierno, es competencia del pueblo, y no informar sobre esto es un delito -incluso si no está recogido en las leyes-, porque solo al soberano -¡al pueblo!-, le competen estas decisiones, y para ello debe saber. Y sí era Orlando enemigo del pueblo, como afirman algunos, más razón para que este conociera de sus acciones, para que no pudiera ser confundido. Otra actitud no cabe, ni es diáfana, menos socialista.
Justo esta muestra de paternalismo aplicado, de tratar al pueblo como un rebaño de niños que no necesitan saber, lo mayores se ocuparán de felicidad -que es visión medieval de la sociedad, ni siquiera burguesa-, es mucho más dañino que el otro paternalismo, el económico, ese que tanto se esforzó por implantar, como ahora critica, el propio Gobierno.
Si todo se maneja como "Razón de Estado", el Estado comienza a perder la Razón de Pueblo. Y más cuando alguien muere porque no hay excepciones, cuando la vida es excepción y no regla, y la muerte anticipada es un sinsentido gigante.
Convencido de que la muerte es siempre inútil, aunque a veces no quede más remedio que morirse, porque sino la vida se vuelve todavía más inútil -pero mientras menos mártires mejor. Así la muerte Orlando probablemente sea tan inútil a su causa, como inútil ha sido cualquier otro suicidio, políticamente correcto, que se consumara antes y después. Sobre todo cuando serán los cobardes, los que prefieren vivir inútilmente, los que escriban su historia intentando perfumarse de valientes -y no existe nada más inútil a una causa que serle útil a los cobardes que en ella militan.
Lamento esta muerte, porque uno no debe preguntarse nunca por quién doblan las campanas. Lo lamento por el dolor que deja a los que le querían. Lo lamento aunque probablemente no compartiera sus razones, ni su forma. Cierto que las desconozco casi completamente. Pero imposible me es solidarizarme con ellas viendo con quien andaba -y estoy seguro que alguna buena razón llevaba. Pero si quien lo enaltece y luego alaba a su vez al ¿democrático y libre? Imperio del norte, se descalifica como ser humano y se clasifica como esclavo obediente -por lo cual nunca será un disidente honesto, necesario. Menos me convencen las razones de quien lo ataca con furia a pesar de ya no estar -porque hay mucho "bienintencionado fascista" dentro de la izquierda.
Lamento esta muerte, y la respeto, pues probablemente Orlando sintiera que sin ella la vida -su vida- carecía de sentido, pero el resultado parece nulo, solo ha conseguido reunir a diestros buitres en torno a su cadáver político; y cuando deje de ser comida, o noticia, se irán.
Aunque quizás esta muerte sí puede servir de algo, quizás puede salvar otras vidas -en peligro de muerte o de inutilidad-, si se aprende que no es esa la forma de luchar contra la derecha, que no puede ser esta nuestra forma de ser, de hacer. Que la intransigencia revolucionaria tiene que admitir que no todo es blanco o negro, a favor o en contra, para que no deje de ser revolucionaria. Para que no sea solo Intransigencia, solo tozudez contra tozudez.
Si el camino es Socialismo o Barbarie, seamos socialistas, seamos inteligentes. Seamos mejores o dejaremos de ser.
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02 marzo del 2010
Centro Habana, Ciudad de la Habana, Cuba

















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