Si el Deporte no encendiera pasiones no fuera negocio, Fidel Castro lo sabe y lo utiliza sabiamente en su beneficio. El Deporte en la Cuba de los Castro es un Gran Negocio, que el Patriarca exprime de forma más eficiente que el más despiadado de los dueños de equipo de las Grandes Ligas, y un instrumento ideológico y de dominación política.Fidel Castro ha renovado ingeniosamente el método Imperial de Pan y Circo para las masas, desde una visión francamente fascista.
A las masas Pan, poco y racionado, lo mínimo, para que parezca suficiente pero nunca alcance, eliminando toda fuente de trabajo honrado que permita a los individuos suplir sus necesidades honestamente fuera del “presupuesto gubernamental”, de esta forma crear ciudadanos totalmente dependientes del Estado, que se ven obligados a delinquir y corromperse para sobrevivir. Un Plan impecable
Controlando el Alimento, Castro controla las masas, nadie puede cambiar de domicilio libremente dentro del territorio nacional, si lo hace pierde su “cuota” de abastecimientos que solo puede adquirir en la bodega que le corresponde, tampoco puede estudiar, trabajar o recibir asistencia médica o social, servicios todos convenientemente zonificados y monopolizados por el Estado. Recluido el ciudadano en el breve entorno de su lugar de residencia y trabajo, al Gobierno solo le resta vigilarlo y nada mejor que establecer un Sistema de auto vigilancia basado en la destrucción de la familia y la privacidad, exacerbando los más bajos instintos de la raza humana.
El Pan nuestro de cada día es además una Espada de Damocles sobre las cabezas de los ciudadanos, todos somos culpables del pecado original de sobrevivir, no puede existir método más eficiente de represión, basta un breve “cateo” para “descubrir” en cualquier casa pruebas irrefutables de “actividad ilícita”; el miedo, la auto censura, la traición y la doble moral se convierten en herramientas de supervivencia ciudadana.
Hoy Fidel Castro nos trae una pieza maestra de Alta Administración del Circo, manipulado y controlado para que el cubano de a pie “olvide” sus grandes problemas, siempre justo después de los “movimientos” críticos y los grandes apretones de tuerca, cual baño purificador de falso nacionalismo en función de los intereses políticos de una clase explotadora que utiliza el Deporte como arma propagandística de subyugación ideológica de las masas, desde donde ejerce la mayor de las esclavitudes, la esclavitud del pensamiento.
Nos dice:
“Cuando los conceptos del capitalismo desarrollado lograron penetrar en los Juegos Olímpicos, la actividad deportiva dejó de ser un tema de salud y educación, que fueron sus objetivos a lo largo de la historia.
El único país del mundo donde se conservó ese carácter fue Cuba, que alcanzó durante mucho tiempo los más altos percápita de medallas de oro por habitante.”
El Deporte siempre ha sido Competencia con una enorme dosis de Individualismo, los dos elementos que han movido el motor del desarrollo Humano desde los tiempos ancestrales, pero Castro tergiversa convenientemente su origen para ligarlo a “salud y educación” sus otros instrumentos propagandísticos y de dominación.
Desde hace muchos años, el Deporte en Cuba dejó de ser un Derecho del Pueblo y un tema de salud y educación para convertirse en una industria, su cosecha son las medallas de oro, que jamás se reparten “por habitante”, sólo sirven de alimento para el ego del Patriarca y los ingresos por “asesoría deportiva” (incluso a ese mismo deporte “rentado” que Fidel tanto critica), que engrosan su bolsillo.
Dese una vuelta por cualquier Municipio del País, busque las instalaciones deportivas para el disfrute de los ciudadanos de a pie, le asombrará lo que ve, campos yermos, a los que no se les invierte un centavo hace lustros, ninguna instalación nueva, albercas vacías convertidas en canteros artificiales... Pregunte a un ciudadano cualquiera qué deporte practica, dónde puede encontrar un simple gimnasio para ejercitarse... La respuesta invariablemente será la misma, no hago, no hay, no existe.
De paso visite cualquier instalación de salud o escuela para los cubanos, hable con los “maestros”, trate de encontrar un doctor para una emergencia, una medicina o una simple vitamina por elemental que esta sea.
¿Dónde está el Deporte, la Salud y la Educación como Derecho del Pueblo?
Oficialmente la culpa es del “Bloqueo Yanqui”, a pesar del cual “nuestro País resiste”, e intentarán convencerlo con estadísticas amañadas y comparaciones tercermundistas, pero si así fuera, ¿cómo se explican las medallas olímpicas tan “olímpicamente” publicitadas?
En la Cuba de hoy, el Deporte es una actividad de élite, con instalaciones concentradas y especialistas altamente capacitados donde se fabrican “campeones”; ser Deportista de Alto Rendimiento es un modo de vida, una profesión, pero no una cualquiera, sino una de las más anheladas, pues permite lujos que no se pueden dar ni siquiera los doctores más renombrados, viajar al extranjero, vivir sin trabajar (de por vida), tener auto, casa o incluso convertirse en Diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular o Funcionario de Gobierno, en esencia, pertenecer a la élite del País. Esa es la Cantera que nutre nuestro Deporte de “aficionados”.
En particular, el Circo, perdón, Deporte Nacional, el Béisbol, es el ejemplo más claro de lo que decimos; mientras los jugadores de élite disfrutan de instalaciones y equipo adecuados, salario que cobran sin trabajar (licencia deportiva), condiciones de vida y privilegios especiales; el ciudadano común no tiene acceso siquiera a la más barata de las pelotas para practicar el deporte, por no hablar de instalaciones o equipo que no existen.
Es de ilusos (o idiotas) pensar que el Gobierno invierte en ese deporte, “a pesar del bloqueo” solo por ofrecerle a la Población un “espectáculo” de calidad, no señor, el Beisbol nacional es parte del Plan, es el Circo Necesario, una de las tantas válvulas de escape a la frustración ciudadana, la droga que idiotiza…
Y todos los que participan en el Circo lo saben y tratan de sacar el mejor provecho para sus propias vidas, mientras se pueda…
Cuidando la Inversión.
“Nuestros mejores y más dignos atletas, los que no se corrompen, ni se venden, ni traicionan a su pueblo y a su patria, son los que nos representan con honor en las competencias internacionales”
No es consigna, es simple amenaza, juega con el factor de la incertidumbre, manipula nuestros miedos más primitivos. Si desertas te persigo a ti y a tu familia, olvídate de regresar, ni de visita, aunque tu madre se esté muriendo, olvídate de tu familia, no la voy a dejar salir aunque le otorguen hasta la ciudadanía….
Como buen Capitalista, nuestro Comandante cuida “su” inversión; todo aquel que abra los ojos, descubra el engaño, se oponga a ser vilmente explotado y actúe en consecuencia es un “Traidor a su Pueblo y a su Patria”
Pero la tarea de “verdugo” no puede quedar en manos del Patriarca, ese menester es tarea de la plebe y en eso de delegar el trabajo sucio y promover el linchamiento, Fidel Castro es un Maestro:
“Cuba posee un excelente equipo nacional, formado por jugadores de toda la isla, donde cada provincia se siente orgullosa de su aporte a la selección cubana. Individualmente sus rivales pueden ser iguales, incluso mejores que muchos de los nuestros, dados los recursos económicos y técnicos de Estados Unidos, Canadá, Japón y otros. Lo que distingue a los atletas cubanos es la fuerte motivación por los valores que representan.”
También en justificar lo injustificable o convertir la Derrota en Victoria. Jalisco nunca pierde, el Clásico Mundial de Béisbol no es un simple encuentro deportivo, reviste una gran importancia “moral”, es el gran escaparate de las vanidades, el Circo por excelencia, donde no se puede perder aunque se pierda…
“El Clásico fue organizado por los que administran la explotación del deporte en Estados Unidos, gente además astuta, inteligente e incluso todo lo diplomática que sea necesario. No pueden sin embargo prescindir de nuestro país en esos Clásicos.”
El Deporte en Cuba, al igual que la salud y la Educación tienen una doble función estratégica; son instrumentos de dominación y control para consumo interno y propaganda política y productos de exportación para el resto del Mundo.
La gente, el ciudadano común es el gran negocio de los Castro; lucran con sus necesidades en un negocio de miles de millones de dólares anuales, que se nutre de las remesas de millones de exiliados, la “caridad” de los turistas “tocados” por las carencias de los cubanos y la prostitución más “culta” del planeta, todo en el marco de un juego redondo y cerrado en el que los Castro son dueños de todas las fichas, importadores, distribuidores y detallistas únicos; los exportan como esclavos a cambio de dinero, recursos, influencia y Poder; y los exhiben como trofeos en el gran circo de las vanidades.
Lo que a simple vista pueden parecer “victorias y logros de la Revolución Cubana” no son más que viles instrumentos de dominación, control y esclavitud del Pueblo cubano.
Lo mejor que podría pasarle hoy a la Cuba de los Cubanos es que su equipo grande de beisbol perdiera en buena lid su partido frente a Japón, y que todos sus jugadores, en masa, desertaran y solicitaran asilo político en Estados Unidos.
Volveríamos los cubanos a la cruda realidad de nuestro No socialismo, la discriminación, la mentira, la represión, la falta de oportunidades, la corrupción de todos los días, la manipulación, el fascismo cotidiano que tantos se empeñan en no ver… quizás entonces despertáramos del letargo y nos lanzáramos a jugar y ganar el gran partido de nuestras vidas, el partido por La Libertad.

















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